ANA BECCIÚ (Buenos Aires, ARGENTINA – París, FRANCIA)

Ana Becciú

Ana Becciú

Ana Becciú (Buenos Aires, 1948) es poeta, traductora y ensayista. Entre sus autores traducidos se encuentran Silvia Plath, Djuna Barnes, Adrienne Rich, Maupasssant y Alberto Manguel. Ha publicado cuatro libros de poemas: Como quien acecha, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1973. Por ocuparse de ausencias, Último Reino, Buenos Aires, 1983. Ronda de noche, Taifa, Barcelona, 1987 y Plaza&Janés, 1999. La visita, Bruguera, Barcelona, 2007. En 1968 recibió el Premio de Poesía de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires por un primer libro que nunca publicó, y en 1972, el Premio del Fondo Nacional de las Artes (Argentina) por Como quien acecha. Se ha encargado de la edición de la obra de Alejandra Pizarnik para la editorial Lumen. Traduce libros desde 1974. Entre las obras que ha traducido desde entonces podemos nombrar, entre otras: Humor Amargo,de Ambrose Bierce; S.C.U.M, de Valery Solanas; El almanaque de las mujeres, de Djuna Barnes; la Guía de lugares imaginarios, de Alberto Manguel; Entre amigas, la correspondencia entre Hannah Arendt y Mary McCarthy; el libro póstumo de Allen Ginsberg, Muerte y Fama; La belleza del marido, de Anne Carson; Praga en tiempos de Kafka y Lecciones de tinieblas, de Patrizia Runfola; cuentos de Vernon Lee; Magnus, de la escritora francesa Sylvie Germain; las dos novelas de Tennessee Williams, La primavera romana de la señora Stone y Mois.


Consiento en dar
a esta blanca superficie
la frágil disposición
de la memoria
fraguando
largos
insomnios
cotidianos,
y consiento
en abrir los bordes
de la palabra
hasta intentar
una imagen
de su sombra.
Sin embargo,
sé que en vano
me invisto de silencio
porque finas transparencias
rasgan augurales
mi diario perfil
de tiempo.
.
.
Anoche, aquí, con dos
de tus palabras
herías, herías, dos
de tus palabras,
te amo, decías,
experto, mortal.
.
.
Ah, rostro mío,
cómo te amaba el tiempo
cuando eras
antes del gesto
  un niño breve,
ungido
en la rara melodía
de los ecos.
Y ahora,
después del gesto,
el esfuerzo
de ser
la voz
de un largo silencio
para alcanzar,
  vacío,
tu forma
de miedo.
.
—————
.

Ana Becciú